cap I / LOS VINOS
Geografías
es Amor
Vinos únicos e irrepetibles que deletrean y descubren territorios
El alma de parajes singulares en los que somos fieles al terruño
GEOGRAFÍAS es el proyecto más íntimo y emocionante de RIPPA DORII: una incursión serena en el alma de los paisajes del Duero, una forma de volver a la raíz de los vinos de la cuenca, a la memoria de una Castilla antigua, esencial y remota. Son vinos nacidos de una contemplación lenta, de una fidelidad al tiempo, de una voluntad de permanencia. Vinos que no buscan solo expresar un lugar, sino demorarse en él hasta comprender su respiración más honda.
La poética de GEOGRAFÍAS
“Sobre ti van los hombres y los cielos” es el lema de nuestra bodega. La frase procede de A orillas del Duero, el bellísimo poema de José García Nieto incluido en Geografía es amor, obra publicada en 1955 y distinguida con el Premio Nacional de Literatura en 1957.
En ese verso late buena parte de lo que somos. Porque GEOGRAFÍAS nace precisamente de esa mirada: la que entiende que un vino no es solo fruto, técnica o cosecha, sino también paisaje, memoria, intemperie y destino. Cada uno de estos vinos parte de un territorio concreto, de un viñedo singular, de un paraje cuya personalidad queremos escuchar antes de interpretarla. No se trata solo de elaborar, sino de descifrar. No se trata solo de nombrar un lugar, sino de dejar que ese lugar encuentre su voz en el vino.
En la propia palabra geografía se esconde una declaración de intenciones. Geo es tierra; -grafía, descripción. Describir la tierra: ese es nuestro anhelo. Leer sus pliegues, demorarnos en su textura, reconocer el carácter del suelo, la luz, el viento y el paso de las estaciones, para traducir todo ello en vinos que sean fieles a su origen y sinceros en su expresión.
GEOGRAFÍAS es, por eso, una forma de conocimiento y también una forma de afecto. Una viticultura racional y medida, sí, pero también atenta y reverente; sustentada en el respeto por la tradición, por el saber heredado, por quienes trabajan la viña y por la identidad irrepetible de cada zona. Queremos adentrarnos en lugares que sentimos únicos, recorrer la trama secreta de su historia, acercarnos a la intimidad de su carácter y, desde ahí, crear vinos que lleven dentro la verdad del paisaje y la emoción de haberlo comprendido.
GEOGRAFÍAS EN RUEDA
Cascajos, arenas pobres y leves alcores
Entre mesetas abiertas y llanuras onduladas, allí donde los pinares recortan el horizonte y la luz se posa con nitidez sobre una tierra austera, se extiende el paisaje de Rueda. Es un territorio de cascajos, arenas pobres y suaves alcores, un ámbito sobrio y delicado a la vez, donde la vid parece encontrar una forma de arraigo especialmente precisa.
Durante más de dos décadas, Ontañón Familia ha ido reuniendo en este paisaje un valioso conjunto de viñedos, parcelas escogidas con paciencia en distintos enclaves de la denominación, que hoy dan forma a la expresión de Rippa Dorii en la tierra del verdejo. Porque hablar de Rueda es, inevitablemente, hablar de esa variedad: de su capacidad para recoger la luz, la austeridad del suelo y la vibración del clima, y convertirlas en una identidad aromática inconfundible.
Hay lugares en los que una uva se adapta; y hay lugares, más raros, en los que una uva parece reconocerse a sí misma. Eso sucede aquí con la verdejo, que alcanza en estos suelos una expresión especialmente nítida, inmediata y profunda, capaz de revelar con claridad el pulso de su territorio.
Entre las viñas familiares de esta geografía destacan Los Curas, Torreduero, Foncastín y La Seca, nombres que remiten no solo a parcelas concretas, sino a distintas modulaciones de un mismo paisaje. Cada uno de estos viñedos aporta una lectura propia del lugar, una variación del suelo, de la luz y del silencio castellano que el vino recoge y transforma en memoria.
GEOGRAFÍAS EN RIBERA DEL DUERO
Vegas, terrazas y páramos
En Ribera del Duero, los viñedos de Rippa Dorii se sitúan en la zona de Fuentecén, en la cuenca del Riaza, dentro de un paisaje severo y hermoso de vegas, terrazas y páramos. Es una tierra de extremos, modelada por inviernos largos y rigurosos, por veranos breves e intensos, por una altitud que somete a la vid a una disciplina exigente y fecunda.
Aquí, el clima no acompaña: forja. La dureza de las estaciones, la intensa oscilación térmica entre el día y la noche y la influencia serena del Riaza componen un equilibrio singular, capaz de templar la crudeza del invierno y de aliviar el ardor del verano. En ese marco, el tempranillo burgalés encuentra condiciones de auténtico privilegio para expresar su finura más profunda, su tensión más genuina, su nobleza más callada.
El paisaje de Ribera de Haza conserva toda la intensidad del clima continental de altitud: inviernos largos, estíos concentrados, maduraciones lentas y una luz que parece cincelar el fruto. De esa exigencia nacen vinos de pulso firme, de hondura serena, de una elegancia que no necesita imponerse para perdurar.
Entre las parcelas que componen esta geografía sobresalen las viejas viñas en vaso de Salomón, San Torcaz, El Roble y La Peña, rodeadas de pinares, carrascas y encinas. Son viñedos que guardan la memoria del paisaje y la convierten en vino: un vino atravesado por el tiempo, por la intemperie y por una forma austera y verdadera de belleza.
Sobre ti van los hombres y los cielos
contigo, peregrina, va Castilla
contigo van los surcos y los vuelos.
RIPPA DORII significa a orillas de Duero, el título del inmortal poema de García Nieto que nos sirve de inspiración porque representan las personas que elaboran el vino, la meteorología y la esperanza de una cosecha feliz, el alma de esta tierra, el apego al terreno y los sueños de los viticultores.
cap I / LOS VINOS / GEOGRAFÍAS
RIPPA DORII GEOGRAFÍAS
LOS CURAS
DO RUEDA
100% verdejo / salinidad y cantos rodados
Los Curas es un viñedo excepcional, histórico, sito en Rueda, que perteneció al Arciprestazgo de Medina, y que representa como pocos la soberbia distinción del verdejo más descarnado y profundo merced a la complejidad de un suelo de cantos rodados sustentado en arenales calizos del cuaternario. Los Curas ensambla con delicadeza un clima extremo y una variedad para dibujar una memoria sorprendente de este lugar emblemático.
RIPPA DORII GEOGRAFÍAS
SALOMÓN
DO RIBERA DEL DUERO
100% tinta del país / vasos viejos en copas nuevas
Salomón es una viña única, lamida por los años, superviviente de inviernos crudos y áridos veranos en los que extrae la mítica finura del tempranillo de la Ribera burgalesa de Fuentecén. Vasos viejos en copas nuevas. Elegancia que se sostiene en el tiempo devoto de una tradición remota de hombres, cielos y un río, el Duero, que marca el compás de las estaciones y el ritmo de un vino con vocación de eternidad.


